Tener el auto en buen estado no siempre implica que lo tengas que llevar al taller. Existen controles y tareas simples que podés hacer vos mismo, sin conocimientos técnicos ni herramientas especiales. Estos pequeños mantenimientos ayudan a prevenir fallas, mejorar la seguridad y evitar gastos innecesarios. Con solo dedicarle unos minutos cada tanto, podés cuidar tu auto y manejar con más tranquilidad.
1. Revisar el nivel de aceite
Controlar el aceite es una de las tareas más básicas e importantes. Con el motor apagado y frío, sacá la varilla medidora, limpiala y volvé a colocarla para verificar el nivel.
Si está por debajo del mínimo, es momento de completar. Y si no te animas a hacerlo vos, cuando estés cargando nafta le podés pedir al playero que lo controle, ideal es que hagas el chequeo una vez por mes.
Dato útil: circular con poco aceite puede dañar seriamente el motor.

2. Controlar la presión y el estado de los neumáticos
Los neumáticos influyen directamente en la seguridad y el consumo de combustible. Podés revisar la presión en cualquier estación de servicio y ver que no tengan cortes, deformaciones o desgaste excesivo. Por lo general, en el marco de la puerta del conductor suele decir la presión indicada, este dato también lo podés encontrar en el manual del auto.
¿Sabes inflar los neumáticos? Si tu respuesta es NO, acá te dejamos todo detallado en 5 pasos.
3. Verificar luces y señalización
Chequeá regularmente que funcionen bien las luces bajas, altas, de giro, freno y balizas. Es algo rápido y fundamental para tu seguridad y la de otros. En este caso vas a necesitar que alguien te ayude o podés estacionar frente a una pared para ver las luces traseras.
4. Completar líquidos básicos
Hay varios líquidos que podés revisar sin problemas:
- Líquido refrigerante
- Líquido del limpiaparabrisas
- Líquido de frenos (solo control visual del nivel)
Mantenerlos en niveles adecuados evita sobrecalentamientos y fallas comunes.
5. Cambiar las escobillas del limpiaparabrisas
Si dejan rayas, hacen ruido o no limpian bien, es momento de cambiarlas. Es una tarea simple y económica que mejora mucho la visibilidad, sobre todo con lluvia. Por lo general, hay que cambiarlas una vez por año.
6. Revisar la batería
Podés controlar que los bornes estén limpios, sin sulfato y bien ajustados. Si notás dificultad al arrancar, luces más débiles o alertas en el tablero, puede ser señal de desgaste.

7. Mantener limpio el auto por dentro y por fuera
Aunque no lo parezca, la limpieza también es mantenimiento. Quitar tierra, hojas y residuos evita obstrucciones, malos olores y desgaste prematuro de algunas partes.
No hace falta ser mecánico para cuidar tu auto. Con controles simples y hábitos regulares, podés prevenir problemas, mejorar la seguridad y alargar la vida útil del vehículo. Estos pequeños mantenimientos hechos a tiempo te ahorran dinero, visitas al taller y te permiten disfrutar cada viaje con más confianza.
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