Conducir es una actividad que brinda independencia y autonomía, pero con el paso del tiempo, algunos cambios físicos y cognitivos pueden afectar la capacidad de manejar de forma segura. Por ello, es fundamental analizar cómo influye la edad en la conducción y qué medidas se pueden tomar para garantizar la seguridad en las rutas, un factor clave en la renovación de licencias de conducir.
Impacto del envejecimiento en la conducción
No existe una norma universal que determine una edad límite para conducir, ya que el envejecimiento es un proceso individual. Mientras algunas personas mantienen un estado óptimo, otras pueden experimentar disminuciones en habilidades esenciales para la conducción segura, como:
- Visión: La agudeza visual tiende a reducirse con la edad, afectando la percepción de profundidad, la visión periférica y la adaptación a cambios de luz, lo que puede dificultar la conducción nocturna.
- Movilidad y reflejos: La rigidez en las articulaciones y la disminución de la fuerza muscular pueden dificultar maniobras como girar la cabeza para revisar puntos ciegos o reaccionar rápidamente ante imprevistos.
- Tiempo de reacción: La velocidad con la que el cerebro procesa información y responde a estímulos puede ralentizarse, afectando la capacidad de evitar accidentes.

¿Cómo es la renovación de la licencia en Argentina?
A partir de 2025, la nueva Ley Nacional de Tránsito introduce cambios clave en la renovación de la Licencia Nacional de Conducir para mayores de 65 años en Argentina.
Plazos de Renovación
Las licencias de conducir no tendrán fecha de vencimiento impresa, pero los conductores y conductoras deberán actualizar su estado psicofísico de acuerdo al siguiente esquema:
- Hasta los 65 años: Renovación cada 5 años.
- Entre 65 y 70 años: Renovación cada 3 años.
- A partir de los 70 años: Renovación anual, con examen psicofísico obligatorio.
- Primera licencia: Se elimina la renovación al año. Ahora tiene una vigencia de cinco años, pero si se cometen faltas graves en los primeros dos años, la licencia será suspendida y se deberá rendir nuevamente el examen.

Proceso de renovación
La nueva normativa simplifica el trámite:
- Renovación remota: Ya no es necesario asistir para renovar la licencia.
- Examen psicofísico obligatorio: Debe ser realizado en un centro médico público o privado habilitado por la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), y el certificado tendrá carácter de declaración jurada.
- Carga digital del certificado: Una vez ingresado en el sistema, la licencia se actualiza automáticamente en la app Mi Argentina.
- Examen teórico-práctico: Obligatorio para quienes tengan antecedentes de infracciones graves.
Cambios que tenés que saber
- No es necesario renovarla por cambio de domicilio, solo actualizar los datos digitalmente.
- Licencia digital y física: La versión digital no tiene fecha de vencimiento impresa, pero se debe actualizar según los plazos establecidos. La versión física sigue estando disponible para quienes la prefieran.
¿Qué pasa en otros países?
Las regulaciones para conductores mayores varían en diferentes partes del mundo:
- Estados Unidos: depende de cada estado. En Florida, los mayores de 80 años deben renovar su licencia cada 6 años y aprobar una prueba de visión.
- España: desde los 65 años, la renovación es más frecuente e incluye evaluaciones médicas y psicotécnicas en centros autorizados.
- Perú: a partir de los 70 años, ya no es posible renovar la licencia de conducir.
- México: la vigencia de la renovación disminuye con la edad:
- Menores de 60 años: Renovación cada 10 años.
- Entre 60 y 80 años: Cada 5 años.
- Mayores de 80 años: Cada año.
- Alemania: no hay un límite de edad para conducir, pero se promueve la autoevaluación y el asesoramiento médico para determinar si el conductor está apto para manejar.
Si bien cada país establece plazos diferentes, queda claro que la conducción en adultos mayores debe evaluarse de manera personalizada, y es importante ser consciente de las limitaciones de cada una y no exponerse. Para compensar los cambios físicos propios de la edad, los expertos en seguridad vial sugieren evitar conducir en condiciones adversas, planificar rutas con anticipación y realizar chequeos médicos periódicos.
Seguir al volante es mucho más que una cuestión de movilidad: es mantener la independencia, la conexión con el entorno y la confianza en una misma. Con los controles adecuados, el compromiso con la seguridad y la adaptación a los cambios, los adultos mayores pueden seguir disfrutando del camino con responsabilidad. La clave está en conocer los propios límites, aprovechar las herramientas disponibles y, sobre todo, seguir conduciendo con la tranquilidad de estar preparados para cada viaje.

