Si vivís en Buenos Aires o estás de visita, seguramente ya escuchaste hablar del Barrio Chino, pero quizás hace tiempo que no lo visitás. En los últimos años, este rincón del barrio de Belgrano se transformó: se amplió, sumó locales nuevos, se volvió más limpio y ordenado, y hoy es una de las salidas urbanas más originales y entretenidas para hacer solo, en pareja o con amigos.
¿Dónde queda y cómo llegar?
El Barrio Chino se encuentra en el corazón de Belgrano, sobre todo alrededor de la calle Arribeños, entre Juramento y Blanco Encalada.
Llegar es muy fácil:
- Subte: línea D, estación Juramento. Desde ahí caminás unas cinco cuadras.
- Tren: la estación Belgrano C del tren Mitre te deja justo en la entrada, al lado del famoso arco chino
- Colectivos: pasan muchas líneas, como la 15, 29, 60, 113, 114, 118, 130 y 133.
- Auto: en los alrededores al libre estacionamiento, pero te recomendamos que tengas paciencia, ya que es una zona muy visitada. Sino tendrás que estacionar tu auto en algún garaje.
Y lo primero que vas a ver es el arco de entrada, un clásico para sacarte la primera foto del paseo.
¿Qué podés hacer en el Barrio Chino?
1. Caminar entre faroles, aromas y colores
Apenas entrás, el paisaje cambia: carteles en chino, decoración oriental, música exótica y el olor a jengibre, curry y aceite de sésamo en el aire. Es como meterte en otro país sin salir de la ciudad.
Las calles están mejor organizadas, con zonas peatonales y más espacio para recorrer sin apuro.

2. Probar comida asiática auténtica
Este es uno de los grandes motivos para ir. Podés almorzar, merendar o cenar en alguno de los restaurantes de cocina china, japonesa, taiwanesa o coreana. Hay desde sushi y ramen hasta platos más tradicionales como pato laqueado, buns al vapor o fideos salteados.
También tenés muchos puestos callejeros donde comprar bubble tea, chipá asiático, brochetas, dumplings y helados con sabores raros.
3. Comprar productos importados y exóticos
Los supermercados orientales son un mundo aparte. Vas a encontrar desde snacks coreanos y salsas picantes hasta utensilios de cocina, té de jazmín, dulces de arroz, algas, palillos, y más.
Muchos negocios están remodelados, con góndolas modernas, precios claros y más variedad que nunca.

4. Llevarte algún recuerdo o regalo original
Hay locales de artículos de decoración, esencias, inciensos, budas, lámparas de papel y hasta productos de astrología china o feng shui. También se consiguen elementos de anime, tecnología y merchandising japonés.
5. Disfrutar eventos y celebraciones
Durante ciertas fechas, como el Año Nuevo Chino, el barrio se llena de espectáculos, desfiles con dragones, bailes típicos y comida especial. Es uno de los momentos más lindos para visitarlo, aunque también uno de los más concurridos.

Tips para disfrutar más tu paseo
- Evitá ir los domingos a la tarde si no te gusta la multitud. Es cuando más gente hay.
- Llevá efectivo, algunos locales todavía no aceptan tarjetas.
- No te quedes solo en Arribeños: explorá las calles laterales, como Mendoza y Montañeses, donde hay joyitas escondidas.
- Probá algo nuevo: animate a elegir un producto desconocido en el supermercado o un plato distinto del menú.
- Andá con tiempo: aunque es un paseo corto, seguro vas a querer quedarte más de lo que pensabas.
Un paseo que se renueva sin perder su esencia
El Barrio Chino de Buenos Aires es uno de esos lugares que siempre sorprenden. Aunque lo hayas visitado antes, hoy está distinto: más limpio, más ordenado y con propuestas que siguen creciendo. Ideal para romper la rutina, descubrir sabores nuevos y llevarte algo distinto a casa.
Así que ya sabés: si querés una salida original dentro de la ciudad, el Barrio Chino te espera con los palillos abiertos. Y si querés seguir descubriendo la Ciudad de Buenos Aires, te dejamos más opciones para que sigas conociendo.
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