Cada vez es más común compartir la calle con ciclistas. Tanto en la ciudad como en las rutas, las bicicletas son un medio de transporte económico, saludable y sustentable. Como conductor de auto, tu responsabilidad es doble: cuidar tu seguridad y la de quienes van sobre dos ruedas. Con algunas pautas simples podés evitar accidentes y fomentar una convivencia respetuosa.

Mantené la distancia de seguridad
Al adelantar a un ciclista, dejá siempre al menos 1,5 metros de separación lateral. Esta distancia permite que el ciclista maniobre ante imprevistos sin riesgo de golpearse contra tu auto. Recordá que las bicicletas son más inestables y vulnerables frente al viento, pozos o maniobras bruscas.
Reducí la velocidad al aproximarte
Cuando veas ciclistas por delante, bajá la velocidad. Esto te dará más tiempo para reaccionar y evitar sobresaltos. Un auto que pasa a gran velocidad puede desestabilizar al ciclista por la corriente de aire.

Sé previsible con tus maniobras
Indicá siempre con anticipación tus giros o cambios de carril usando las luces direccionales. De este modo, el ciclista puede anticipar tu movimiento y mantenerse a salvo. Evitá los frenazos o cambios bruscos.
No estaciones ni abras la puerta sin mirar
Una de las principales causas de accidentes es la “puerta sorpresa”. Antes de abrir la puerta de tu auto, mirá por el espejo retrovisor y comprobá que no venga un ciclista. Al estacionar, respetá las ciclovías y no las bloquees.
Respetá las ciclovías y bicisendas
Las ciclovías y bicisendas son carriles exclusivos para bicicletas. No las invadas ni las uses como atajo para adelantar. Tampoco te detengas sobre ellas aunque sea “un segundo” para descargar o subir pasajeros: esa acción puede obligar al ciclista a desviarse y ponerse en riesgo. Cuando cruces una ciclovía para entrar a un garaje o doblar, hacelo lentamente y fijate bien que no vengan ciclistas.

Prestá atención extra de noche o con mal clima
Los ciclistas pueden ser menos visibles de noche o con lluvia. Encendé las luces bajas, mantené la distancia y extremá las precauciones. Si es posible, evitá las distracciones y concentrá tu vista en el camino.
Conducir entre ciclistas no tiene por qué ser estresante. Con respeto, paciencia y atención, podés garantizar una convivencia segura y agradable para todos. Recordá que la calle es un espacio compartido y cada acción responsable que tomes ayuda a salvar vidas.
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