El secreto está en los detalles.

Podemos pensar que todo lo importante del auto pasa a nivel mecánico. Ahí, en ese territorio donde el mecánico es el rey y la mayoría, apenas curiosos que tratan de entender ese idioma específico y lejano.
Por eso, y porque entendemos que hay detalles simples y al vez muy importantes, te compartimos algunos tips para que todo lo que pase entre vos y tu auto esté buenísimo.

Equilibrio.
A la hora de cargar tu auto es importante que tengas en cuenta cuál es el peso máximo que está preparado para soportar. Y también la forma en que distribuís ese peso, intentando que sea lo más balanceado posible.

No dejes pasar las señales.
Si notás que tu auto hace algún ruido inusual o sentís que está funcionando diferente, no te desentiendas. Esto puede ser un llamado de atención para una visita preventiva al taller. Recordá que para estos casos contás con el asesoramiento y el servicio de iúnigo.

Por dentro.
Además de controlar el motor, frenos y neumáticos es bueno prestar atención al estado interior de nuestro auto. Limpiarlo para mantener su buen estado y evitar el deterioro. También es importante chequear el buen funcionamiento de manijas, sistema de levantamiento de vidrios y todos los botones.

Y por fuera.
Lavados al menos cada 2 semanas, cera para proteger la pintura, usar buenos limpiacristales (mejor si no contienen amoníaco), revisar los plásticos o juntas de goma que envejecen por la influencia del medio ambiente, calibrar los neumáticos periódicamente.

Detalles que parecen menores pero que son los que harán que tu auto esté perfecto.

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