Pinchar una rueda mientras viajás por la ruta puede ser una experiencia estresante, sobre todo si estás lejos de una ciudad o no sabés bien cómo reaccionar. Sin embargo, mantener la calma y actuar de forma ordenada es clave para resolver el problema de manera segura y evitar riesgos innecesarios. Saber qué hacer de antemano puede marcar la diferencia.
En primer lugar: priorizá tu seguridad
Ante un pinchazo, lo más importante es reducir la velocidad de forma gradual. No frenes de golpe ni hagas maniobras bruscas. Sujetá firme el volante y buscá un lugar seguro para detenerte.
¿Dónde conviene parar?
- En la banquina, lo más alejado posible de la calzada.
- En una zona recta y con buena visibilidad.
- Evitá curvas, puentes o zonas angostas.
Una vez detenido:
- Encendé las balizas.
- Colocate el chaleco reflectivo antes de bajar.
- Ubicá el triángulo de seguridad a varios metros del auto, en dirección al tránsito.
Evaluá la situación
Antes de decidir qué hacer, revisá el estado de la rueda:
- Si el neumático está apenas desinflado, puede que logres avanzar unos kilómetros.
- Si está completamente pinchado o dañado, no sigas circulando, ya que podés arruinar la llanta y poner en riesgo tu seguridad.
También tené en cuenta el entorno: hora del día, clima, tránsito y si estás solo o acompañado.
Cómo pedir auxilio en la ruta
Si no podés cambiar la rueda o preferís no hacerlo:
- Llamá a tu seguro o servicio de asistencia mecánica.
- Indicá con precisión dónde estás (ruta, kilómetro, sentido de circulación).
- Mantenete dentro del auto si es seguro hacerlo, especialmente en rutas muy transitadas.
¿Y si necesitás “salir del paso”?
En algunos casos, podés contar con soluciones temporales:
- Rueda de auxilio: asegurate de saber dónde está y cómo usar el crique.
- Parar en una estación de servicio para inflar el neumático dañado y luego bucar una gomeria.
- Kit de reparación o inflador con sellador: puede ayudarte a llegar hasta una gomería cercana, siempre que el daño sea leve.
- Avanzar despacio: solo si el neumático no está completamente destruido y por una distancia muy corta.
Estas opciones son provisorias: apenas puedas, acercate a una gomería o taller para una revisión completa.

Consejos para evitar problemas mayores
- Revisá periódicamente la presión de los neumáticos antes de salir a la ruta.
- Controlá el estado de la rueda de auxilio.
- Llevá siempre chaleco reflectivo, triángulo y herramientas básicas.
- Evitá circular por la banquina más de lo necesario.
Pinchar una rueda en la ruta no es agradable, pero estar preparado te permite resolver la situación con seguridad y tranquilidad. Saber dónde detenerte, cómo pedir auxilio y qué soluciones temporales existen te ayuda a seguir viaje sin sobresaltos hasta llegar a una gomería. La prevención y la calma son tus mejores aliadas para volver a rodar.
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